El 16 de enero, la empresa química emergente europea Vioneo anunció su decisión de abandonar la construcción de una planta de metanol ecológico a poliolefinas con una capacidad de 300.000 toneladas anuales en Europa e invertir en su lugar en un proyecto similar en China.
Vioneo afirmó que “al poder obtener metanol verde localmente, se facilitan esquemas de precios favorables para los clientes, a la vez que se mejora la eficiencia de la cadena de suministro, se reducen las emisiones de CO2 y se aceleran los plazos de lanzamiento de productos”. Con este fin, la creación de una planta de producción más eficiente en China servirá como su primera planta de producción de poliolefinas a base de metanol verde a escala comercial.
Anteriormente, Vioneo tenía previsto construir su primera planta a escala comercial en Amberes, Bélgica, con una inversión de aproximadamente 1.500 millones de euros. La planta produciría anualmente 200.000 toneladas de polipropileno y 100.000 toneladas de polietileno, utilizando metanol verde derivado de residuos agrícolas y forestales.
Según informes de medios extranjeros, Judy Hicks, vicepresidenta y directora de Asuntos Corporativos de Vioneo, reveló el 20 de enero que la selección del emplazamiento específico en China aún no se ha concretado. El cronograma del proyecto, la capacidad de producción, la magnitud de la inversión y los socios técnicos permanecen sin cambios, y se prevé que las operaciones comiencen "a finales de 2029 o principios de 2030".
Hicks señaló que una serie de factores, entre ellos los requisitos normativos europeos, los procesos de aprobación y la lentitud y complejidad de la obtención de financiación, llevaron a Vioneo a abandonar el proyecto de Amberes. «Cada vez es más evidente que, en las circunstancias actuales, el proyecto no es económicamente viable». Añadió que, si bien las políticas europeas avanzan en la dirección correcta, este proceso llevará tiempo.
Hicks afirmó que la empresa aún se encuentra en negociaciones con clientes potenciales. El proyecto está ubicado en China, donde “puede ofrecer a los clientes ventajas de precio más competitivas. En definitiva, se trata de una cuestión de costes, y esta elección mejorará nuestra capacidad para prestar servicios a los clientes”. También señaló que los costes de construcción y el avance de la obra en China son factores clave que deben tenerse en cuenta.
La decisión de Vioneo supone otro duro golpe para la industria petroquímica europea. Debido al exceso de oferta en el mercado, la débil demanda, los elevados costes de los insumos y el impacto de los productos importados a precios competitivos, el sector se encuentra en una prolongada recesión, con muchas plantas químicas que ya han cerrado o anunciado su cierre definitivo.
En el proyecto de Amberes, se planeaba inicialmente importar 800.000 toneladas anuales de metanol renovable procedente de China como materia prima, que se procesaría mediante la tecnología de conversión de metanol a olefinas para producir etileno y propileno, y posteriormente fabricar polietileno y polipropileno.
Sin embargo, Hicks afirmó que Vioneo no descartaba la posibilidad de establecer nuevas fábricas en Europa en el futuro. Hizo hincapié en que asegurar una fuente de suministro de metanol renovable es una condición clave que debe cumplir cualquier posible ubicación.
Fecha de publicación: 26 de enero de 2026

