Este producto debe almacenarse en un almacén bien ventilado, seco y limpio, con sistemas eficaces de protección contra incendios. Debe mantenerse alejado de fuentes de calor y de la luz solar directa. Está estrictamente prohibido almacenarlo al aire libre. Debe seguirse un protocolo de almacenamiento. El periodo de conservación no debe exceder los 12 meses desde la fecha de producción.