El ácido poliláctico (PLA) posee la mejor resistencia a la tracción y ductilidad. Además, puede producirse mediante diversos métodos de procesamiento comunes, como la extrusión por fusión, el moldeo por inyección, el moldeo por soplado de película, el moldeo por espumado y el moldeo al vacío. Presenta condiciones de conformado similares a las de polímeros de uso común. Asimismo, ofrece el mismo rendimiento de impresión que las películas tradicionales. De esta manera, el ácido poliláctico permite la fabricación de una amplia gama de productos para diversas aplicaciones, según las necesidades de las distintas industrias.
La película de ácido láctico (PLA) presenta buena permeabilidad al aire, al oxígeno y al dióxido de carbono. Además, tiene la capacidad de aislar olores. Los virus y el moho se adhieren fácilmente a la superficie de los plásticos biodegradables, lo que genera dudas sobre su seguridad e higiene. Sin embargo, el ácido poliláctico es el único plástico biodegradable con excelente resistencia antibacteriana y al moho.
Al incinerar ácido poliláctico (PLA), su poder calorífico es el mismo que el del papel incinerado, la mitad del de los plásticos tradicionales (como el polietileno). Además, la incineración de PLA nunca libera gases tóxicos como nitruros y sulfuros. El cuerpo humano también contiene ácido láctico en forma de monómero, lo que demuestra la seguridad de este producto de descomposición.